domingo, 12 de febrero de 2012

Una milésima


Mientras estás llegando al lugar donde sabes que os encontraréis comienzan a aflorar pequeños sentimientos. De repente lo ves ahí y notas como tu cuerpo comienza a estremecerse a cada paso que das. En seguida un escalofrío recorre tu cuerpo y tu mente se aleja, más y más, hasta encontrarse en un mundo totalmente distinto a este. Pero tu cuerpo sigue ahí, parado, mientras un centenar de revoloteos te impiden articular ni una palabra. Se corta tu respiración y tu corazón se acelera, como si acabaras de correr una maratón que diera la vuelta al planeta. Tus manos sudan, y tus orejas se calientan. Tu mirada se centra en ese ser a la vez que se pierde... Y tú ahí, loca, loca.

Y vuelve a ocurrir, día tras día y siempre acabas preguntándote como alguien puede hacer que de tu piel emanen tantas sensaciones en tan solo una milésima de segundo.
Ladybug

No hay comentarios:

Publicar un comentario