Mientras estás llegando al lugar donde sabes que os
encontraréis comienzan a aflorar pequeños sentimientos. De repente lo ves ahí y
notas como tu cuerpo comienza a estremecerse a cada paso que das. En seguida un
escalofrío recorre tu cuerpo y tu mente se aleja, más y más, hasta encontrarse
en un mundo totalmente distinto a este. Pero tu cuerpo sigue ahí, parado,
mientras un centenar de revoloteos te impiden articular ni una palabra. Se
corta tu respiración y tu corazón se acelera, como si acabaras de correr una
maratón que diera la vuelta al planeta. Tus manos sudan, y tus orejas se calientan.
Tu mirada se centra en ese ser a la vez que se pierde... Y tú ahí, loca, loca.
Y vuelve a ocurrir, día tras día y siempre acabas
preguntándote como alguien puede hacer que de tu piel emanen tantas sensaciones
en tan solo una milésima de segundo.
Ladybug
No hay comentarios:
Publicar un comentario