martes, 14 de febrero de 2012

14

Comer, reír, llorar, sufrir, respirar, obedecer, estudiar, hablar, mirar, andar, hablar ,dormir...


¿Disfrutar? Follar.


Feliz día de los enamorados.


Mambo.

Tú no




No te atrevas. No, tú no, porque no te lo permito. No te permito que me humilles, ni que me critiques, ni que me desvalorices. ¿Quien eres para hacerlo? Primero piensa en lo que tu eres...pero no, no en lo que TÚ crees que eres, sino en lo que eres de verdad, en el veneno de tus palabras, en el desprecio de tu voz, en tu manía de disfrutar con cada lágrima que provocas, en tu manera de desmoralizar, de hundir hasta el extremo a quien te apetezca y cuando te apetezca, en tu forma de arrasar, de dejarlo todo vacio, sin feliidad, sin esperanza, sin ilusión, solo oscuridad...oscuridad y desesperación. Y cuando lo hagas, cuando realmente seas capaz de asumir todo lo que has hecho, espero que llores, que llores de remordimiento, loca y desconsoladamente... hasta que el corazon se te haga pedazos. Eso,claro,si es que no careces de tal órgano.




SunSun.



lunes, 13 de febrero de 2012

PLACER ADULTO



Siento sed de ti.

Anhelo tener tu cuerpo junto al mio, que tu piel y la mía sea una.

Suelo imaginar como tu boca se acerca a mis labios, lentamente, uniéndose en un interminable beso, sintiendo como el corazón se me escapa del pecho mientras intento que no se acabe nunca.

Intento recordar como tus firmes manos recorren mi cuerpo, como cada célula de mi piel se despierta con tu llamada, intentando exprimir al máximo el momento, ese momento en el que nos fundimos en uno.

Me hacen falta tus labios, tu olor, tu sonrisa, tu mirada, tu aliento.

Echo de menos el calor que desprende tu cuerpo, el ansia de comernos a besos, la torpeza de la poca experiencia. Aquella pequeña peca que daba tanto juego, el pelo enmarañado, las sabanas descolocadas, los cristales empañados.

Extraño tu forma de tocarme, la delicadeza de tus movimientos. Como te inyectas en mi, lentamente, esperando mi respuesta. Tu  forma de llevarme, de llevarme inexplicablemente a las estrellas.

Y sobretodo añoro aquel instante en el que caemos rendidos, uno junto al otro, sin decir nada, ya que sobran palabras.

Mambo.

domingo, 12 de febrero de 2012

Una milésima


Mientras estás llegando al lugar donde sabes que os encontraréis comienzan a aflorar pequeños sentimientos. De repente lo ves ahí y notas como tu cuerpo comienza a estremecerse a cada paso que das. En seguida un escalofrío recorre tu cuerpo y tu mente se aleja, más y más, hasta encontrarse en un mundo totalmente distinto a este. Pero tu cuerpo sigue ahí, parado, mientras un centenar de revoloteos te impiden articular ni una palabra. Se corta tu respiración y tu corazón se acelera, como si acabaras de correr una maratón que diera la vuelta al planeta. Tus manos sudan, y tus orejas se calientan. Tu mirada se centra en ese ser a la vez que se pierde... Y tú ahí, loca, loca.

Y vuelve a ocurrir, día tras día y siempre acabas preguntándote como alguien puede hacer que de tu piel emanen tantas sensaciones en tan solo una milésima de segundo.
Ladybug

Bala


Concentración, apunta, aprieta el gatillo y dispara. Frena el tiempo por un segundo y observa el viaje de la bala, como se dirige. Rápido. Tan rápido que se aleja ocultándose tras la naturaleza. Al final, un montón de arena y aquí una explosión de sensaciones. Deja que se marche en busca de su destino. No pretendas pararlo, no pretendas cambiarlo, porque entonces será un fatídico final.

Tras su escapada del arma, observa como deja su rastro en el cañón. Como deja su calor ahí dentro y como aun así, a pesar de marcharse de su cálido hogar, decide despegar. Despegar al mundo, al mundo que se ha elegido para ella, el mundo real, el que le pertenece. Porque conoce lo fácil, pero se enfrenta a lo difícil. Salir. Huir corriendo. Avanzar y llegar. Porque prefiere escapar y llegar a su final por muy peligroso que sea, a pasar cien horas más en blanco. Porque lo quiere. Porque lo sabe.

Ladybug.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Imperfecto


Perdóname por ser a veces tan insoportable, por tener tan repentinos cambios de humor. Perdona mis niñeces y los momentos en los que intento ser más mujer. Perdona mis despistes, mis distracciones, mis locuras... Perdona que a veces no te sepa comprender, perdona por ser a veces tan difícil de entender. Perdóname por no tener un cuerpo diez, o no ser la mujer perfecta. Perdona mis errores, mis tristezas, mis gritos o mis momentos de rebeldía.

Perdona que mi mente se nuble cuando te veo, perdona que mis ojos estén en muchas ocasiones plagados de lágrimas. Perdona mi falta de besos, o mis momentos de extremado acercamiento. Perdona que quiera enamorarte e incluso perdona mis textos de amor.

Perdona mis preguntas indecentes y mis respuestas vacías. Perdona mis huídas, mis enfados, mis rápidas contestaciones y mi inquietante necesidad de saber de ti.

Perdona que a veces te aparte la mirada, o que me quede sin explicaciones cuando trato de explicarte lo que pienso... Pero es que cada vez me cuesta más aceptar que me estoy enamorando.
Ladybug