Allí estaba ella, como tantas otras veces, sentada en la cima de su felicidad, esa que tarde o temprano siempre acababa desapareciendo y la obligaba a poner los pies en el suelo. Pero, ¿qué importaba eso? ¿a caso no debía disfrutarlo? Pocas veces se está en lo más alto, y menor es la altura y la estancia cuanto más se piensa en su final. Lo mejor y único que podia hacer era, simplemente, disfrutar,
acariciar todas y cada una de las sensaciones que la hacían sonreir. Cerrar los ojos y sentir como la felicidad recorría cada espacio de su cuerpo. Debía aferrarse a ese momento, a todas las cosas y personas que lo hacían posible. Tenía que dejarse llevar,olvidar el temor a caer con un "lo que tenga que ser, será". Saborear la vida apreciando que, ahora, su sabor era diferente, dulce, adictivo...Podía notar también como ahora el aire se le antojaba deliciosamente placentero al entrar en sus pulmones. Y no debía ignorar el hecho de que, desde esa cima, podía ver con perfecta claridad cosas que antes habían permanecido ocultas, invisibles, o simplemente la habían parecido insignificantes. ¿A caso no era todo eso digno de ser disfrutado?
Allí estaba ella, bailando en lo más alto, aunque en el fondo sabia que en algún momento volveria a poner los pies en el suelo. O no....
SunSun
No hay comentarios:
Publicar un comentario